Vicente Navarro Fuster, médico
Sin duda una de sus ventajas, es la “autonomía y/o independencia” de la que goza en sus consultas privadas y, de ello pueden dar “fe” todos los que por ellas han pasado desde dicho año 1988.
En estas dos localidades (Benifayó/Almusafes y Picassent) he venido desarrollando ininterrumpidamente mi especialidad médica de Oftalmología. Siempre he tenido como
Para Consultas personales, el siguiente correo electrónico: vtenavarrofuster@hotmail.com
Nota: Días y Horarios de Consultas, junto al Teléfono de Cita Previa.
La relación de Servicios Oftalmológicos que, tras cerca de 3 décadas de ejercicio profesional puedo ofrecerles, constituirían un listado muy extenso pero, por sintetizar en los más frecuentes y/o relevantes, serían:
Cronológicamente hablando y según mi experiencia profesional:
La visita oftalmológica antes de los 5 años es fundamental. Si existe este problema y no se corrige antes de los 7-8 años, se volverá irreversible.
El sistema nervioso se desarrolla principalmente entre el nacimiento y los 7-8 años, y los ojos, como parte de él, también lo hacen. Pensamos en el ojo como un órgano aislado, pero nada más lejos de la realidad. A través del nervio óptico, se conecta hasta la parte posterior del cerebro (corteza occipital), donde se procesa la visión.
Ante cualquier duda sobre la correcta visión de ambos ojos en un niño o niña, debe realizarse una revisión oftalmológica, como máximo, a los 4 años. Después de los 7, el defecto se habrá consolidado y ningún tratamiento será eficaz.
El problema muchas veces pasa desapercibido, ya que un solo ojo puede estar afectado y el otro compensa, ocultando la situación.
Solo una exploración oftalmológica minuciosa, normalmente con el uso de gotas (que solo puede administrar legalmente un oftalmólogo), puede detectar y tratar este problema a tiempo.
Cuando los niños son pequeños y no tienen todavía exigencias escolares significativas, es difícil detectar problemas visuales. A partir de los 8-9 años, los síntomas suelen hacerse evidentes, pero entonces es demasiado tarde para una corrección efectiva.
Las revisiones escolares o campañas entre los 5 y 7 años, aunque bienintencionadas, suelen llegar tarde.
Los padres y pediatras son los primeros detectores de problemas visuales. Si hay dudas, deben acudir al oftalmólogo, que es el responsable principal. El óptico será un colaborador fundamental si se prescriben gafas, pero el oftalmólogo sigue siendo el referente.
Muchos niños llegan a consulta a los 6-7 años con un ojo vago, sin que los padres lo supieran, y con muy poco margen de corrección. Si hubieran acudido a los 4 años, el resultado habría sido mucho más satisfactorio y sencillo.
Durante esta etapa, debido al rápido desarrollo, pueden aparecer defectos refractivos:
Estos defectos se corrigen habitualmente con gafas, lentes de contacto o, en ciertos casos, cirugía.
A partir de los 40-45 años:
La presbicia provoca molestias visuales, pero no consecuencias graves si se utilizan gafas adecuadas. El glaucoma, en cambio, puede progresar de forma silenciosa e irreversible, ya que el nervio óptico no se puede "reemplazar".
Existen distintos tipos de glaucoma (de ángulo abierto, de ángulo cerrado, congénito y secundarios a otras causas). Si alguien desea información detallada, estaré encantado de explicárselo personalmente, con el tiempo y los recursos didácticos necesarios.